La Caballeriza – Quinta con pileta y parrilla en Mercedes, Buenos Aires
La Caballeriza es una quinta con pileta en Mercedes Buenos Aires, una antigua caballeriza renovada con estilo, rodeada de un amplio jardín en medio de la naturaleza. Un espacio único que combina tranquilidad, diseño rústico y confort moderno, a solo 10 minutos de la ciudad de Mercedes.
- Dormitorio con cama doble y cama cucheta
- Entrepiso / altillo ideal para niños o invitados
- Sofá cama adicional en el área de estar para una persona
- Cocina y comedor integrados en un espacio amplio y luminoso
- Baño moderno y funcional
- Pileta privada rodeada de verde
- Gran terraza con parrilla para disfrutar asados
- Jardín amplio con árboles, monte de cañas y rincones de descanso
Situada en Mercedes, una ciudad con carácter y tranquilidad de pueblo en un área tranquila y rural a pocos minutos de la ciudad, con fácil acceso a gastronomía local, compras y atractivos naturales.
- Parejas que buscan tranquilidad
- Familias con niños
- Grupos de amigos
- Amantes de la naturaleza y el aire libre
Un espacio auténtico con historia, renovado con atención al detalle. Naturaleza, privacidad y confort moderno se combinan para crear una experiencia única cerca de Mercedes.
Historia completa de los anfitriones
La Caballeriza es un lugar con alma, y su historia está profundamente entrelazada con la de nuestra familia.
Durante décadas, este terreno fue escenario de nuestra vida cotidiana: crecimos entre árboles, caballos, atardeceres lentos y rondas de mate bajo el sol. La antigua caballeriza —hoy convertida en casa de huéspedes— siempre fue un símbolo de trabajo, encuentro y vida rural.

El proyecto de renovarla comenzó en un momento especial y desafiante para nosotros.
Cuando mi padre enfermó y pasó a internación domiciliaria, mis padres dejaron de poder disfrutar el jardín y la pileta como lo hicieron toda su vida. La naturaleza, que siempre fue su refugio, empezó a sentirse lejana. Desde Alemania, donde vivo actualmente, sentí la necesidad de dar nueva vida a este lugar: evitar que el jardín se deteriore, honrar la historia familiar y acompañarlos, incluso desde la distancia.
Así nació La Caballeriza.
Junto a un arquitecto amigo, transformamos la antigua estructura en un espacio cálido, auténtico y funcional, respetando su esencia original. Cada detalle —la elección de la madera, los rincones de descanso, la integración con el paisaje— fue pensado para preservar la magia del campo y crear un lugar donde los visitantes puedan respirar tranquilidad.
Hoy gestiono el alojamiento desde el extranjero, viajando a Mercedes dos o tres veces al año para seguir mejorando el proyecto y estar cerca de mis padres.
Las reservas cumplen un papel esencial: nos ayudan a financiar el cuidado de mi padre, quien desea vivir sus días rodeado del lugar que más ama, y a mantener el jardín, la pileta y el parque en perfecto estado.

Mis padres viven en la casa principal, justo al lado, dentro del mismo predio.
Sin embargo, el área destinada a los huéspedes está completamente separada, garantizando independencia y privacidad total.
Para nosotros, La Caballeriza no es simplemente un alojamiento: es una forma de honrar nuestra historia, cuidar a quienes amamos y compartir con otros la paz y la belleza que siempre han definido este hogar. Bienvenidos.









































